Este blog es un refugio, es un capricho, un lujo. Es mi ocasión de jugar con las palabras, de darles forma, de pretender lectores, de desparramar mi sesgada interpretación de esta vida loca. Este blog contiene algunas de mis cosillas que ya sé yo.

sábado, 16 de julio de 2016

Los miserables de la tierra

Acabo de terminar de ver Los Miserables. Por tercera vez, y con la misma emoción de sentir la voz de "los miserables de la tierra" alzarse en canto y hacerse grande para enfrentar la lucha por la libertad.

A pesar de haber ralentizado mi pisada con el paso de los años, me sigue apasionando la gente que se mueve y arriesga por lo que cree. Me cautivan las personas con ideales y compromiso; se me encogen las tripas de admiración y se me hace un nudo en la garganta de tanto como quisiera expresar.
Hoy mi emoción y mi pensamiento están en Francia. Con las personas de bien que están sufriendo la pérdida de seres queridos o machacadas por la impotencia o superadas por la rabia o sin saber cómo encarar esta pesadilla del odio que hace pagar arbitrariamente con la vida. En Francia y en tantas partes del mundo.

Se me mezclan las emociones, la historia, la actualidad... y evoco a los miserables de la tierra de todos los tiempos; a los que jugaron el papel de buenos y a los que sintieron que les tocaba el de malos (y quiero pensar que no lo entendieron como tal). Pienso en la miseria como pobreza humana y no solo material. Y me pide la voz un esfuerzo para llamar a un abrazo universal que nos devuelva la fe en las personas y en las palabras que nos hagan entendernos de una vez.

Acabo este día duro con el fotograma de los miserables muertos de la rebelión de junio de 1832, enarbolando las banderas de la libertad y sublimados por su protagonismo en la historia de la revolución. No me detengo en las luchas concretas sino en la fuerza que despierta en las personas tener un objetivo común y perseguirlo en la creencia poderosa de hacer avanzar a los pueblos.
Los hombres y mujeres, los y las miserables de nuestro tiempo, quienes se harán un hueco en la historia como vencedores o como vencidos, quienes actúan con visión o con la más absoluta de las cegueras, quienes causan daño y quienes lo mitigan... tienen -tenemos- que seguir sin desesperar y solucionar tanto desencuentro y todo el dolor que provoca.

Como expresa maravillosamente el dibujo de mi querida Miryam Artola que hemos compartido en Doce Miradas, me sumo a ese necesario abrazo al mundo.
"Cuando el latir de tu corazón haga eco con el golpe de los tambores hay una vida a punto de comenzar cuando llegue el día de mañana".
Extracto de la canción final de la película "Los Miserables" (2012).

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