Este blog es un refugio, es un capricho, un lujo. Es mi ocasión de jugar con las palabras, de darles forma, de pretender lectores, de desparramar mi sesgada interpretación de esta vida loca. Este blog contiene algunas de mis cosillas que ya sé yo.

viernes, 15 de mayo de 2015

"Estado civil: cansada"

Es la frase de una viñeta que recibí por un grupo de WhatsApp, que me hizo mucha gracia. Pero no la tiene. Qué va. Mal de muchas... ¿consuelo de tontas? Pues algo así. Aunque reniego del "tontas". Fuera el "tontas".

Llevo alejada del ámbito laboral varios meses, he rebajado sustancialmente mis tareas y, a pesar de todo, estoy cansada. Creo que estar cansada es consecuencia de una sobrecarga, claro. Pero también creo que acaba por convertirse en una actitud. Al menos en mi caso. Es como si una vez que se despierta el bicho de la actividad, el ritmo frenético y la búsqueda de la perfección... ya no hubiera vuelta atrás.

No hay redención posible. Estoy muy cansada. Sigo sacándome cosas de los bolsillos, de la mochila y es cierto que soy capaz de percibir el acierto de saber renunciar en favor del cuidado de mí misma. ¡Trola! Que no es verdad. Empecé medio bien (a la fuerza ahorcan), pero en cuanto la cuestión dejó de ser una urgencia para mi supervivencia... volví a encontrar sin darme cuenta enredos nuevos que me han devuelto a las carreras y a esta sensación de que los días empiezan muy pronto y no terminan nunca.

Omnipresente, la trampa de los cuidados grabados a fuego en nuestra programación de mujeres garantes del bienestar y la piña familiar o no familiar. Será por gente a la que cuidar.

O sea que da igual si desoigo las voces que me tientan para que me entretenga en el camino de vuelta a casa. Porque los "amigos" de Pinocho están dentro de mí y me doy cuenta de que poco a poco estoy perdiendo de vista mi camino hacia dentro y perdiéndome en terreno tristemente conocido: la inquietud, la prisa, el insomnio y la plantilla de tareas que no abarca.

¿No habrá paz para las estresadas? ¿Será esto que nos pasa una especie de metástasis de la terna "ser-capacidad-compromiso" en su máxima y enfermiza expresión?

Alguien que haya salido de ésta (de verdad) y nos lo cuente?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No hablaría de estado civil sino de estado mental. Yo también me canso con frecuencia.

Me canso cuando tengo sobredosis de pensamientos, actividades, trayectos, conversaciones...

Pero me canso aún más cuando me agobio, me decepciono o proyecto en otras personas comportamientos que entiendo que deberían tener y no tienen.

Desde hace 7 años me tomo la vida con mucha más calma: marcando objetivos y planes abiertos (siempre modificables, mejorables y casi siempre anulables); he dejado de pensar en la perfección para buscar en la colaboración nuevas voces y miradas que complementen lo que hago; como diría Anna Freixas, intento que se mueran relaciones tóxicas o pensamientos tóxicos que me quitan energía y me cansan. Y pienso que la vida merece la pena vivirse cada instante porque puede ser el último y hay demasiadas personas, actividades, deseos que merecen la pena conocer, probar, sentir.

Buenos días y ánimo!
Men

yo dijo...

Excelente respuesta ánimo. ..