Este blog es un refugio, es un capricho, un lujo. Es mi ocasión de jugar con las palabras, de darles forma, de pretender lectores, de desparramar mi sesgada interpretación de esta vida loca. Este blog contiene algunas de mis cosillas que ya sé yo.

domingo, 30 de marzo de 2014

Miradas encontradas

Siete de doce. Y otros cinco parpadeos omnipresentes en nuestros comentarios, en nuestro trabajo, en nuestras complicidades.

Nos hemos juntado para no sentir la presión de la prisa, de las obligaciones. Para detenernos en mostrarnos, en hacernos preguntas, en admirarnos y en reforzar nuestro compromiso. También para reírnos, compartir cervezas, panchitos, rayitos de sol y alguna copa. Para escucharnos a la luz de las velas en #LaHoradelPlaneta. Para hacernos fotos, bromas y compartir lo que sabemos, una dilatada velada y una tableta de chocolate. Para regalarnos un espacio común. Un regalazo.

Estamos de vuelta y pienso en las pequeñas cosas que hacen grande Doce Miradas Y pienso también en las personas que sostienen este proyecto esperanzador, en las once mujeres que me enseñan tanto dentro y fuera del blog. Miradas encontradas en un momento puntual de cada una de nuestras vidas; en el arranque de un movimiento iridiscente con tantos matices como somos capaces de proyectar en nuestro particular sueño de igualdad.

Me quedo con el sol y las sonrisas. Con el calor y las risas. Con la certeza, la oportunidad y la gran suerte.



3 comentarios:

Mentxu Ramilo Araujo dijo...

Un lujazo compartir tiempo y vivencias con vos ;-)

Macarena dijo...

Un regalazo colaborativo ;-) Mua!

Loretahur dijo...

Lo mejor de este viaje "docemiradil" es, sin ninguna duda, las compañeras con las que estamos compartiéndolo.

Creo que en el hospital y los ambulatorios deberían prescribir estas escapadas. Gracias por todo. Mi mente os lo agradece. Mi cuerpo no tanto ;-).