Este blog es un refugio, es un capricho, un lujo. Es mi ocasión de jugar con las palabras, de darles forma, de pretender lectores, de desparramar mi sesgada interpretación de esta vida loca. Este blog contiene algunas de mis cosillas que ya sé yo.

jueves, 13 de octubre de 2011

Vijo nuevo, puto viejo y Villanueva de Álava

Jajaja… Esto de qué va, pensaréis.

Pues, en origen, de una confusión de caracteres y alguna dificultad infantil para garabatear la dirección de su casa en una invitación de cumpleaños. Ponía calle Vijo Nuevo, pero yo recordaba algo así como puto viejo. Que no podía ser, lógicamente, jajaja. La madre, aportaba luz a mi desvarío esta misma mañana: Villanueva. Villanueva de Álava. Ah, vale.

Me sirve esta anecdotilla de andar por casa, para detenerme a divagar un pelín sobre esas espontáneas confusiones que tanta vidilla nos dan. El martes mismo una chavalita acompañada de otra inocente chochola hacía entrada triunfal en una parroquia preguntando “¿Está la cura?” “¡El cura, tía! ¡Que los curas son hombres!” Si no pusiera la mano en el fuego por la corresponsal que me lo cascó tronchada perdida, diría que esto nunca pasó.

Pero pasó, porque estas cosas pasan. También el momento impagable en el que la sin igual Merche voceaba desde el balcón de una casa rural: “¡Cuidado, que hay ropa quemada!”, para advertirnos de que la chiquillería podía pillarnos in franganti. La frase sumió a los presentes en una confusión valorativa de tremendo anuncio, hasta que nos caímos del guindo y pasamos al despiporre general.

Y esa abuela, exhausta de recordar los historiados nombres de sus nietos y nietas, que decide -sin esperar aprobación alguna- llamar Jonás al pequeño Unax y terminar con el problema para siempre.

En mi improvisado recopilatorio, tengo algunas anécdotas más dolorosas, que afectan directamente a mi estirpe: ¿por qué Goño? ¿Quién tiene tan mala idea o el dedillo corazón con tanta holgura en el teclado, para mutar mi apellido Goñi, con resultado tan grotesco? Recientemente he pasado por esto: el mismísimo señor Ararteko (defensor del pueblo, me río yo visto lo ocurrido) se dirige a mi persona apellidada, se ve, Goño. La defensa que este señor tan ilustre pueda hacer de mis intereses ha perdido fuerza después de esto. Hay unos previos, señor Ararteko. Hay unos previos.

Para finalizar, una bastante gorda. Omitiré los nombres de las protagonistas, por vergüenza torera: paradita en Briñas para hacer un alto en el trayecto Vitoria-Laguardia. No haré más sangre. Quien quiera entender, que entienda ;)

3 comentarios:

Marta dijo...

Ja, ja, ja... Ya sabía yo que el comentario de ¿Esta la cura? iba a terminar en este blog. Lo voy a volver a repetir: GRACIAS MACARENA por estos ratitos que hacen que se me salten las lágrimas.

Munie Kina dijo...

Me uno al comentario de Marta.
¡Gracias Macarena por hacernos partícipes de ese talento que Dios te ha dado y tú te has encargado de sacar provecho para disfrute de muchos ;D (entre ellos yo)!

Macarena dijo...

Gracias mil, a vosotras, que hacéis que tenga un sentido que yo me lo pase pipa sacando de quicio las menudencias de la vida. Y, no es por nada: ¡pero cuánto material aportais con vuestra genialidad, amiguitas! Jajajaja...