Este blog es un refugio, es un capricho, un lujo. Es mi ocasión de jugar con las palabras, de darles forma, de pretender lectores, de desparramar mi sesgada interpretación de esta vida loca. Este blog contiene algunas de mis cosillas que ya sé yo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Muévete, muévete.

Últimamente hay muchas personas a mi alrededor que lloran. Unas con lágrimas y otras sin ellas. Y entonces yo también lloro: casi siempre con las tripas, pero también con lágrimas.

No sé que está pasando. No sé si estaríamos tan revueltos si hubiéramos tenido sobre nuestras cabezas un poco más de sol calentándonos el alma. Pero no deberíamos seguir con esta espiral de insatisfacción, de sueños rotos, de desamor, de soledad, de insomnio, de miedo. Porque todo esto nos destruye.

Ojalá este blog tuviera la “Mickyherramientapara sanaros a todos los que estáis por aquí y también a los que estáis en mi corazón desde otros rincones. Ya somos grandes para saber que no se solucionan los problemas con un dibujo animado, pero también para saber que al frío se le combate con un abrazo, que el silencio deja de dar miedo cuando alguien te habla cerquita, que la angustia disminuye cuando se tiene un plan, cuando se reanuda el movimiento, cuando se busca desde dentro la paz.

No puede ser que nos quedemos quietos con la de cosas que tenemos que hacer. Muévete, muévete, muévete. Hacia donde quieras, hacia donde puedas. Emborrona un papel con tu rabia, tíralo a la papelera, entrégalo, pide perdón, pide amor, cierra una puerta, abre una ventana; inicia un proyecto, acepta un fracaso, grita, escribe, canta una canción, vete de viaje, limpia los cristales, pasa una tarde jugando al parchís. Muévete, muévete. Porque si te quedas quieto, quizá te alcance la ficha roja y se vaya danzando hasta contar 20.  Volverás a estar más lejos de la casilla de llegada y lo peor: podrías perder la ilusión por la partida. Y eso no quisiera verlo yo.

No hay comentarios: