Este blog es un refugio, es un capricho, un lujo. Es mi ocasión de jugar con las palabras, de darles forma, de pretender lectores, de desparramar mi sesgada interpretación de esta vida loca. Este blog contiene algunas de mis cosillas que ya sé yo.

martes, 24 de mayo de 2011

La japuta

"Limpiando y fileteando la palometa o japuta soy un artista, pero nunca volvería a la pescadería". Fernando Tejero (actor). El Correo.

La palometa o japuta. Pues que me da la risa. Lo vuelvo a leer y más risa me da. Ni la palometa ni la japuta tienen un lugar en mi vida. Tampoco la pescadería, para qué vamos a andar con tonterías, que ya nos conocemos un poco... Y no sé qué tipo de pescado puede ser la palometa, pero lo que sí tengo claro es lo que es una japuta.

Me pregunto con cuántas japutas me he topado en la vida. Así, a botepronto, me vienen tantas a la cabeza que estoy por montarme una pescadería y hacerme de oro. Aunque si lo pienso bien, no están muy frescas: van cascando años, como todas.

Hay japutas de serie, que no lo pueden evitar. Se les ve en la mirada, básicamente. Te recorren, de arriba abajo, te sonríen torvadamente; te inquietan sin saber por qué y notas que se te contraen algunos músculos que no suelen hacerlo. Estas japutas están expuestas y no entrañan excesivo peligro.

La auténtica japuta merece todo mi respeto. Se confunde entre los humanos con maestría, a pesar de tener espinas en el centro y justo en los costados. ¡Cómo me repatea esta frase! Preguntas si un pescado tiene espinas y te responden: "No. Sólo la del centro y justo en los costados". ¡Coño! ¡Pues entonces sí tiene: está petado el hijoputa! (otra variedad de pescado muy común).

Una japuta que se precie debe no parecerlo. Porque así, la emoción sostenida del desenmascaramiento es más potente: es triunfal, es reconfortante. Cuando la japuta se desprende de su manto, se escucha una ovación a lo lejos... Y ya ella solita se va a la pescadería para que la limpien y fileteen, porque no se aguanta ni a sí misma. Y es que ser japuta no es de recibo. Está feo.

No hay comentarios: